SOLSTICIO DE VERANO Y NOCHE MÁGICA DE SAN JUAN
“El solsticio de verano es una combinación de alegres celebraciones
y la toma de conciencia de que la rueda ha alcanzado su punto álgido
y ahora se encamina de nuevo hacia la oscuridad.
Es hora de reunir a los seres queridos y celebrar en comunidad”
Cerridwen Iris Shea*
De
acuerdo al antiguo calendario pagano que sigue la Rueda del Año con los
Sabaats, fiestas solares, el verano comienza en Beltane (1 de mayo) y
termina en Lugnasah (1 de agosto). El solsticio de verano marca entonces
su punto máximo.
Solsticio
deriva del latín “solstitium”: “sol” (el astro) y “stitum” (detención) y
marca el día en el que el poder del sol comienza a decrecer y los días
se hacen más cortos hasta alcanzar el punto más bajo de su carrera anual
el 22 de diciembre, el solsticio de invierno: Yule.
Litha
significa Fuego y representa el apogeo de la energía que desde Imbolc
(1 de febrero) venimos preparando; el fin de la oscuridad, de la
esterilidad, y el comienzo de la época más fértil, donde todo se
renueva. Es la abundancia, la belleza de la tierra y el poder de la Luz.
La
celebración de Litha es normalmente el 21 de Junio, pero varía entre el
20 y el 23 dependiendo de la rotación de la tierra alrededor del sol.
En
este artículo ya explicamos el significado del solsticio y Litha a
nivel astronómico, a nivel mágico y a nivel práctico, pero recordamos
que Litha es un tiempo especial para mirar internamente a las semillas
que hemos plantado los meses previos y para retomar los proyectos que se
han dejado pendientes.
Un tiempo de celebrar el final del año creciente y el comienzo del año menguante, en preparación de la cosecha por venir.
La
celebración del Solsticio de Verano es tan antigua como la misma
humanidad. Tradicionalmente era un momento de purificación, donde se
solía saltar sobre la hoguera o el caldero para conseguir un objetivo,
protección, fertilidad, salud, etc., o se quemaban símbolos de aquello
de lo cual uno deseaba purificarse.
Aquí
sugieren diferentes ritos y purificaciones personales y del hogar, pero
hagamos lo que hagamos, merece la pena compartir en comunidad -familia,
amigos- el meridiano anual que representa Litha.
*Cita extraída de la Agenda de las Brujas 2010
LA NOCHE DE SAN JUAN

Tres
días después, la noche del 23 al 24 de junio, se celebra en el
hemisferio Norte la NOCHE DE SAN JUAN que aunque desplazó y moderó las
antiguas fiestas paganas también tiene un importante componente mágico.
El
rito principal consiste en encender una hoguera para “dar más fuerza al
sol”, que a partir de esos días, la máxima distancia del Ecuador, va
haciéndose más “débil” porque los días se acortan hasta el solsticio de
invierno.
Pero
simbólicamente, el fuego es el elemento purificador por excelencia y el
que nos puede ayudar a quemar y desprendernos de todo lo que queremos
dejar atrás en nuestra vida.
Ritual para eliminar lo caduco en nuestra vida:
Hacemos
una lista en papel con los elementos a nivel físico, emocional o mental
que consideramos que ya no tienen espacio en nuestra vida, que han
cumplido su papel, tal vez incluso hayamos aprendido con ellos y nos han
fortalecido, pero que queremos eliminar. Puede ser cualquier aspecto:
desde dolores de cabeza a ataques de mal genio, pesimismo, miedo a los
cambios, apegos materiales, …
A
las 12 de la noche quemamos este papel en la hoguera de nuestra
localidad o, en su defecto, en una VELA. No es necesario en absoluto
encender una hoguera para ello ni correr ningún riesgo, lo que importa
es el fuego y la llama de una vela también lo es.
Como
“la energía sigue el pensamiento”, es importante tener la convicción de
que queremos abandonar esos aspectos y dejar espacio a otros nuevos y
más enriquecedores.
Este
ritual puede ser un buen punto de inicio e inflexión para que
trabajemos activamente los nuevos valores en nuestra vida y no dejarlo
todo en manos de “los espíritus de la Naturaleza”.
Y hagamos o no algún ritual el 24 de junio, merece la pena disfrutar de esa noche y estár receptivo a la magia de la Naturaleza.